El Peñón de las Palomas

En tiempos del gobernador don Sancho Ochoa de Castro, allá por los años de 1602, acostumbraban los vecinos de la Capital hacer sus peregrinaciones y cacerías a un islote que está frente a la desembocadura del río Toa. Estas peregrinaciones no tenían carácter religioso, sino festivo, para pasar un buen día de campo y echar […]