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De la Hacienda Altagracia a la Central Igualdad

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En el corazón del fértil valle de Añasco, allí donde el Río Grande abraza la tierra antes de entregarse al mar y los cañaverales susurraban historias al paso del viento, se escribió una de las páginas más majestuosas e industriales de nuestra historia criolla. Hablar de este rincón, a solo nueve kilómetros del puerto de Mayagüez, es evocar el aroma a melaza frita, el silbato de las locomotoras al atardecer y el sudor honorable de generaciones de cañeros que le dieron vida al oeste de Puerto Rico.

Todo comenzó en la primera década del siglo XIX, cuando la familia Blas Nadal fundó la histórica “Hacienda Altagracia”. En sus comienzos, un humilde trapiche movido por la fuerza de la tierra procesaba los frutos de la zafra. Sin embargo, para el año 1866, la modernidad tocó a sus puertas con la instalación de un poderoso molino de vapor. Aquella maquinaria impactó de tal manera a los pobladores de la zona que con reverencia y asombro bautizaron el lugar como “Vapor Viejo”.

Con el devenir de los años, la propiedad pasó a manos de la familia Fabián Cobián, rebautizándola como “Hacienda Ana María”. Bajo la administración visionaria de Joaquín Sánchez en 1890, la hacienda dio el salto tecnológico para convertirse en un verdadero Ingenio. Ni siquiera el furioso embate del huracán San Ciriaco, el 8 de agosto de 1899 —que dejó cicatrices profundas en toda la isla—, logró apagar el temple de sus tierras. Para el año 1900, Don Alfredo Ramírez de Arellano adquirió la propiedad, dando paso a la recordada Central Ana María.

El destino de este coloso azucarero dio un giro histórico el 31 de agosto de 1925. Un grupo visionario de colonos integrado por Luis Fajardo, Juan Ángel Tío y Alfredo Ramírez de Arellano compró la hacienda a la familia Valdés Cobián. De aquel acuerdo entre hombres de palabra nació un nombre símbolo de fraternidad y justicia: “Central Igualdad”. Se le bautizó así para sellar el compromiso sagrado de dividir los frutos, el trabajo y los beneficios en partes estrictamente iguales.

Fundada formalmente bajo esta nueva estructura en 1926, la Central Igualdad floreció con un vigor imparable:

  • Arquitectura con alma: Para 1935, la central aún conservaba con orgullo sus estructuras maestras en madera y ladrillo, manteniendo viva la elegancia de la arquitectura industrial del siglo XIX.
  • Crecimiento de molienda: De procesar 750 toneladas diarias en sus inicios, la central expandió su capacidad a 3,250 toneladas en 1953 y alcanzó la impresionante cifra de 4,000 toneladas diarias para 1960.
  • El gran récord: Su año de gloria absoluta fue 1952, cuando logró una producción récord de 51,056 toneladas de azúcar, alimentada por las ricas colonias cañeras de Rincón, Añasco y Mayagüez. Dos feroces locomotoras surcaban los rieles entre los cañaverales transportando el “oro dulce” de la comarca.

En el año 1940, la central dio un paso decisivo hacia la refinación avanzada construyendo en sus facilidades la legendaria Western Sugar Refinery (1942-1971). De allí salió la inolvidable marca de azúcar “Royal Cristal Brillante”, producto de pureza cristalina que endulzó las mesas de miles de familias puertorriqueñas.

Más adelante, la refinería se reestructuró como “Refinería Igualdad” (1972-1977) produciendo la icónica marca “Brillante”, con una capacidad titánica de procesar 80 mil libras de azúcar cada 24 horas.

Llegada la década de los setenta, los vientos de cambio en la economía agrícola transformaron la estructura de la central:

  1. 1971: La Administración de Terrenos arrendó la central y la refinería.
  2. 1974: La Corporación Azucarera adquirió ambas facilidades mediante expropiación por la suma de 3.5 millones de dólares. Ese mismo año cerró sus operaciones la refinería.
  3. 1977 / 1980: Tras el cierre definitivo de la refinería hacia 1977 y como consecuencia de las nuevas regulaciones federales y la reorganización de la industria, la central apagó sus chimeneas en 1980, concluyendo más de un siglo y medio de molienda ininterrumpida.
  • Nombres históricos: Hacienda Altagracia ➔ “Vapor Viejo” ➔ Hacienda Ana María ➔ Central Ana María ➔ Central Igualdad
  • Ubicación: Valle de Añasco, colindante con el Río Grande de Añasco (Añasco / Mayagüez)
  • Fundadores (1925/1926): Luis Fajardo, Juan Ángel Tío y Alfredo Ramírez de Arellano
  • Colonias que abastecía: Rincón, Añasco y Mayagüez
  • Capacidad máxima de molienda: 4,000 toneladas diarias (1960)
  • Pico histórico de producción: 51,056 toneladas de azúcar (1952)
  • Refinería y Marcas: Western Sugar Refinery / Refinería Igualdad (Marcas: Royal Cristal Brillante y Brillante)
  • Cierre de operaciones: Refinería (1974-1977) | Central (1980)

Hoy, cuando la brisa cruza el valle de Añasco, pareciera escucharse aún el eco distante del silbato de la locomotora y el rugir del molino de vapor. La Central Igualdad no fue solo cemento, ladrillo y hierro; fue el corazón latente de todo un pueblo que creció al ritmo de la zafra.

Lionel Valentín Calderón
Author: Lionel Valentín Calderón

Administrador del Portal. Artista, Caricaturista y Escritor Pepiniano nacido en Añasco, laureado nacional e internacionalmente.

Publicado por: Lionel Valentín Calderón
Administrador del Portal. Artista, Caricaturista y Escritor Pepiniano nacido en Añasco, laureado nacional e internacionalmente.

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